viernes, 12 de diciembre de 2008
CENSURA (dueto entre joan port y yo mismo)
CENSURA (dueto)
Jaume. 1,3,5
Joan. 2,4,6 (por este orden)
Dijeron salí vencido
a pies de trinchera
tras eyacular la rabia
sobre los senos erguidos del ocaso
junto a la oquedad de una botella vacía de cristal.
Inyectando en mi brazo herido
la blanca heroína del poder
entonces quizás así
cierre los párpados.
Y haga que los ojos
inserten su ira por el ano ocular
comprimiendo el esputo arterial
con autócratas eslabones autoritarios.
Pero con la sangre que derrama
la censura
sobre la palabra escrita
por el último vagabundo
os vomitaré,
con la miel del jugo de la verdad.
Oh palabra empalada,
bilis conjugado
que derramas tu sabia vaginal
sobre la lengua talada de la libertad
con tus emancipadas manos.
Maldita perra abandonada
esparce los jugos de tu celo
fornica tomada a cuatro patas
sobre el podrido falo
de la hipócrita realidad...
Jaume. 1,3,5
Joan. 2,4,6 (por este orden)
Dijeron salí vencido
a pies de trinchera
tras eyacular la rabia
sobre los senos erguidos del ocaso
junto a la oquedad de una botella vacía de cristal.
Inyectando en mi brazo herido
la blanca heroína del poder
entonces quizás así
cierre los párpados.
Y haga que los ojos
inserten su ira por el ano ocular
comprimiendo el esputo arterial
con autócratas eslabones autoritarios.
Pero con la sangre que derrama
la censura
sobre la palabra escrita
por el último vagabundo
os vomitaré,
con la miel del jugo de la verdad.
Oh palabra empalada,
bilis conjugado
que derramas tu sabia vaginal
sobre la lengua talada de la libertad
con tus emancipadas manos.
Maldita perra abandonada
esparce los jugos de tu celo
fornica tomada a cuatro patas
sobre el podrido falo
de la hipócrita realidad...
miércoles, 10 de diciembre de 2008
TATUAJES
TATUAJES
Yo sé,
que los relojes
escupen el tedio
sobre remansos etílicos
hasta volatilizar el odio sobre mi piel.
Sé, que sus rostros desfigurados
se evaden con elipses volubles
defecados por las horas.
Una geisha que vierte el sufrimiento carmesí
del cuello a la hoja de una daga.
Un espermatozoide negro.
Una piraña con despojos del pasado
entre los dientes.
Sé,
que a los días antojadizos
les gusta mover su culo perforado y trasladarse.
Que deportan ademanes
y el fulgor de una sonrisa
hacia otra parte.
Sé del suicidio de la noche
que se precipita impelida por las garras del ocaso.
De sus sesos aplastados
De sus sesos aplastados
en el alquitrán moldeado por las manos frías
de las tinieblas.
Sé que da paso al vacío del alma.
Que relame cicatrices
tras una sobredósis de aullidos oblicuos
que penden de mis venas.
También de la arquitectura física de la lengua
que se pudre destilada
desde los cimientos del fracaso.
Sé de todo eso,
o tal vez no sepa nada...
jueves, 27 de noviembre de 2008
ANARCHY IN THE BCN
ANARCHY IN THE BCN
Dedicado a cierta rata fascista, de cierto Mundo Podrido ( ella sabe quien es )
Tal vez debí alistarme
Dedicado a cierta rata fascista, de cierto Mundo Podrido ( ella sabe quien es )
Tal vez debí alistarme
en el ejercito,
beberme un litro de ginebra cada dos suspiros,
insertar mi fusil por el ano
a un sargento
y apretar el gatillo.
A cambio,
enarbolé mis venas
cargadas de tinta al viento,
puta secreción arterial inseminada
y derramada en la medula
de la página corrompida.
Donde la vagina de una rata hidrófoba
con parches fascistas en los ojos
desliza su flujo bipolar e histeria
por el verso erecto del poema.
Pero por suerte
me siento a salvo aquí en mi barca,
navegando sobre las aguas
de un río podrido
ahogando poesía
hasta el último suspiro...
miércoles, 26 de noviembre de 2008
SAPO NEGRO
Hedor a herrumbre
sobre el frío entorno.
Sucio metal que traslada la cuerda
que pende del viento.
que pende del viento.
¡Oh ardor
a lomos de ceniza conjugada!
Extirpa tu cepa
de los pastos del infierno.
de los pastos del infierno.
Si sapo negro.
Escupe tus ojos trinchados
sobre una epístola en llamas,
y viola con tu viscosa lengua
la carne que fornica
con la hoja fálica del puñal
del mañana...
sobre una epístola en llamas,
y viola con tu viscosa lengua
la carne que fornica
con la hoja fálica del puñal
del mañana...
jueves, 13 de noviembre de 2008
JODER QUE CHUNGO ( una historia casi real ) RELATO CORTO.
JODER QUE CHUNGO ( una historia casi real )
Serían las 17:30
y como cada día, mi jornada laboral
terminó ahogada en un botijo
colmado de musgo.
Soy electricista y como tal,
desarrollé la virtud de rotar sobre mí mismo
como una peonza desbocada
por esta puñetera ciudad (BCN).
Cabalgaba yo a lomos de mi motocicleta
que tal vez algún día presumió de un bonito e insonoro tubo de escape
pero que a día de hoy,
alberga algo parecido a un ano flatulento,
tras devorar un kilo y medio de calçots.
Distribuía mi moto pedos al viento.
(calçot: puerro asado, plato típico de la gastronomía catalana)
Las ramblas cortadas,
-¡¡ me cago en dios !!- (Me cago en dios: Escupitajo esputado 12 veces al día o más, por el obrero medio sacudido sin piedad por la crisis)
me dije a mi mismo.
Curiosamente Alejandro González Iñárritu
rodaba su última película (es del todo cierto)
en la cual el protagonista
es Javier Bardém.
¡ Salvese quien pueda !
Toda la gente allí aglutinada,
aguardaba con calma
y olfateaba a la nada algún atisbo del susodicho
sin demasiado éxito en su empeño.
Lo que no sabían, era que Bardém
sonreía desde una azotea cercana con el pene flácido y sonrojado
por la última felación ejecutada
por la boca carnosa de Pe.
Logré huir de aquella locura
adherido a las nalgas de un autobús
que no paraba de escupirme por el culo
monóxido de carbono a la puta cara.
Al presentarme en el vestíbulo del edificio donde cohabito,
mi desamparado buzón y atiborrado de "algo",
vomitó al sentir mi presencia
una serie de panfletos que oraban:
" Unete a nosotros, dios te salvará "
o,
" Aún no estas perdido, transita la senda que te marca el señor "
¡¡ Al cubo de la basura !!
que por cierto era mio,
ya que un día le comenté al presidente que era necesario
y al ser el único inquilino de la comunidad,
ni puto caso.
Ascendí hasta el rellano de mi casa por el ascensor
y dos mujeres con el tono de piel como la ceniza
aguardaban como aguarda el buitre la carroña.
Una de ellas me tiende un panfleto y me dice:
- Le interesaría...-
- no, soy ateo -
- oh, pero...-
- ¿Que es lo que no entiende del no? -
- Gracias -
- adiós -
Accedí a mi casa, me lié un canuto
con estas manos que dios me ha dado
y al cabo de dos minutos más o menos
observé por la mirilla de la puerta.
¡¡ La materia color ceniza, seguía allí santiguandose !!
No dí crédito y acto seguido
abrí la puerta, y la misma había desaparecido
cómo la ceniza suele hacer por decreto tan bien.
Medité entre espasmos
que el castigo había caído por fin del cielo
por mis últimas incursiones contra el cristianismo en mp. (mp: mundopoesía)
Exhalé todo el humo
mezclado con la incredulidad del momento,
miré a los ojos de mi canuto fijamente
y lo aplasté contra la suela gastada de mi zapato.
Hachís adulterado, razoné.
Descendí tal y como había subido,
pero esta vez por las escaleras
y observé que mi buzón entre arcadas
permanecía allí, atestado de panfletos otra vez.
Miré al techo desecando el sudor
frío que me embargaba,
y sin pensarlo dos veces
fui a confesar mis pecados
al bar de mi tocayo Jaime
y el niño Samuel...
¡ salud !
viernes, 7 de noviembre de 2008
CONVERSACIÓN ENTRE UN BORRACHO Y UN BESUGO (relato corto)
CONVERSACIÓN ENTRE UN BORRACHO Y UN BESUGO.
Me hospedé hace ya mucho
en un hotel oscuro del cual no recuerdo el nombre.
Lo que si recuerdo, es el maldito número de la habitación.
Lo recuerdo porque es un numero molesto,
habitación 50.
Tenia yo 50 años,
y sobrevivíamos en el año 550 después de Ford.
(Que imaginación el tal Aldous Huxley)
Por aquella época yo era escritor,
y me retiré del mundo porque una niña bonita llamada Eva
se fue con otro y me abandonó.
Eva, esa que tanto me quiso.
Y claro,
yo antes escribía lindo, pero me tiré al vino
y entonces todo se desmoronó a mi alrededor.
Recuerdo un sinfín de atardeceres en verano,
en los cuales aporreaba mi maquina de escribir
y los versos se metamorfoseaban en azul veneno.
Si, con estas mismas manos...Azul veneno amigos.
Un día, después de una dolorosa resaca
decidí ir al cine.
pasaban
"Requiem por un sueño",
"Trainspotting"
y una película de ese director mexicano, mmm
Alejandro González Iñárritu,
pero no logro acordarme del titulo
de la película.
Se derrumbaron como el plomo, mis posaderas borrachas
en la sinuosa butaca
y mi sorpresa fue mayúscula
cuando me percaté, de que a mi lado había un besugo.
Pero no un besugo cualquiera,
con sus aletas dorsales y su mancha negra
en las pectorales, no, no.
El besugo en cuestión hablaba.
Examinaba yo inquieto al besugo que muy nervioso tiritaba durante las películas
y al finalizar las tres, entablamos una cordial conversación.
-Hola-
-Hola (entre el hedor de vino rancio, consumido seis horas atrás)-.
-¿Le importaría decirme el nombre del director de "Réquiem por un sueño"?-
-Darren Aronofsky- le respondo yo.
-Seguro que es un jodido drogadicto
porque solo habla su película de heroína, dinero, etc...-.
y acto seguido va y me suelta,
-¿y el de trainspotting? porque seguro que también,
y el actor protagonista también, también, también-.
Y yo respondo con asombro,
-si claro, y en Moulin Rouge,
Ewan Mcgregor (el protagonista) ya está rehabilitado ¿no?
Venga hombre, no diga usted tonterías porque solo es ficción. Son solo películas.
Pero hablan de muchas realidades que están ahí. Que existen.
El director es Danny Boyle y su película habla de de los barrios marginales de Edimburgo atestados de yonkies, ¿comprende usted, caballero besugo?-
A lo que él responde,
-sigo pensando que son drogadictos y le diré algo más, (entre sollozos)
Daniel Day-Lewis es terrorista del I.R.A -
y me tendió su aleta de besugo
y se fue...
Me quedé perplejo en mi butaca y resulta que el susodicho se olvida
un paquete en la suya.
Había libros de:
Bukowski,
Celine,
Baudelaire,
Arthur Rimbaud,
Paul Verlaine,
Mallarmé,
Poe,
Panero,
y una nota que decía:" hay que destruir los libros de estos borrachos
drogadictos, porque son malos y molestan ".
No entendí nada y partí del cine sorteando
los 21 gramos de serrín,
que el cerebro de mi nuevo amigo
había derramado por el suelo.
-¡Hostias!, ahora si que me acordé del titulo
de la película de Alejandro González Iñárritu-
pensé,
mientras me perdía entre la turba.
Goodbye...
martes, 4 de noviembre de 2008
EL ODIO DEL CRÁNEO MELANCÓLICO
EL ODIO DEL CRANEO MELANCÓLICO
Melancolía.
Plomo sobre las manos,
bilis del alma
que mancha el poema.
Semen deshidratado,
en la cubierta
de sábanas eclipsadas
por un hedor perverso,
epidemia del pasado.
Odio.
El recuerdo
El recuerdo
que vierte un lápiz
fragmentado en tres décadas
apocadas al fracaso.
apocadas al fracaso.
La fuerza del nudillo
impulsado por el puño impetuoso
hasta sangrar ceniza
sobre el papel ocre y rugoso,
que fue embestido hace ya mucho
por la ira del tiempo.
Besos de mentira
que engrasan los labios
en el excremento
que emerge del cráneo
hasta engendrar poesía...
CONTRA EL CADÁVER DEL POEMA
CONTRA EL CADÁVER DEL POEMA
Sí hombre arrodillado
ante la retina del enemigo
que engulle la materia
con espasmos arrítmicos.
Sí hombre arrodillado
ante la retina del enemigo
que engulle la materia
con espasmos arrítmicos.
Ante el recuerdo arremolinado
bajo la trinchera del alma,
reedificada con la palabra
que afligida se desangra.
Tembloroso cómo la corneta
empuñada por la mano huérfana que oscila
antes de entrar en batalla.
Cual metáfora
que canjea su rostro desfigurado
por el del desvaído borracho
que orina el desahucio
en la arista de una estrofa.
Bajo una nube gris
que aplasta el delirio
contra el cadáver
del poema...
SOY ATEO POR LA GRACIA DE DIOS
SOY ATEO POR LA GRACIA DE DIOS
Oh niña
con la lengua
lamiendo el piso
tras la carne del señor.
Oh niña
con la lengua
lamiendo el piso
tras la carne del señor.
Sí,
también su dentadura
por los golpes sumergida
en la sangre que los clavos
robaron de tus manos.
¿Porqué afanaste
su encantadora sonrisa
y la proyectaste
al abismo de la introversión
y el desconsuelo?
al abismo de la introversión
y el desconsuelo?
¿Porqué sus labios
besaron perennes
los labios impúdicos
del dolor?
Tenía fe en ti.
No como yo,
que aún mastico
la madera de la cruz del pecado
amalgamada con vino barato,
y la escupo
como espuma agnóstica
sobre la frente
hendida en el espino...
amalgamada con vino barato,
y la escupo
como espuma agnóstica
sobre la frente
hendida en el espino...
lunes, 27 de octubre de 2008
RECUERDOS II
La noche regresó árida
y se bebió al sol.
Veleidosa,
apeó la arteria
del pensamiento,
en la hoja furtiva.
Se desplomó
el crepúsculo
a pies de una bombilla.
Y la luz fingida,
sedimentó sus nalgas
en las ojeras
hasta volverse madrugada.
Y atronó el grito
despedazado en la penumbra
de un niño que lloraba.
Con el falo envuelto en papel
manchado de tinta,
más la orina del ayer
derramada en sus llagas.
y se bebió al sol.
Veleidosa,
apeó la arteria
del pensamiento,
en la hoja furtiva.
Se desplomó
el crepúsculo
a pies de una bombilla.
Y la luz fingida,
sedimentó sus nalgas
en las ojeras
hasta volverse madrugada.
Y atronó el grito
despedazado en la penumbra
de un niño que lloraba.
Con el falo envuelto en papel
manchado de tinta,
más la orina del ayer
derramada en sus llagas.
jueves, 23 de octubre de 2008
RECUERDOS
RECUERDOS
Despellejó el infante
la página.
Palabras manchadas en sangre,
trituradas con fauces de cristal.
Desvanecido en la materia.
Dentro del cuerpo del hombre,
que se escurre
por el pene de la pluma
convertido
en despojos.
En pasado...
Despellejó el infante
la página.
Palabras manchadas en sangre,
trituradas con fauces de cristal.
Desvanecido en la materia.
Dentro del cuerpo del hombre,
que se escurre
por el pene de la pluma
convertido
en despojos.
En pasado...
martes, 21 de octubre de 2008
SÓLO CUANDO NACE EL POEMA (Arteria del martirio)
Transito a diario
bajo la vulva resentida
de aquel puente
llamado soledad.
Dormito todas las noches
ceñido al recuerdo embriagado,
tras los beodos barrotes
de ávidas botellas de cristal.
En la penumbra,
la tierra del olvido encaramase
por suntuosos billetes manchados en sangre,
mientras fumo las colillas
de dioses bastardos
y escupo el vómito
sobre cruces forjadas
por lágrimas de metal.
En ocasiones ella, me tiende sus manos,
pero muchas más veces
pienso en librarla
de las garras de la ira,
ya que el excremento a la deriva del alma
es mio y de nadie más.
Y muerdo con rabia tempestuosa
hasta los nudillos,
la mugre suscrita a las uñas
de la sucia inseguridad.
Entonces lubrico un poema
con la sangre
de la arteria del martirio,
y lo arrojo al mar.
Tras él,
la oquedad presuntuosa de los rostros
que observan en la superficie
de aquel otro puente solemne
llamado sociedad.
Arde el televisor,
como también arde la mujer indigente
en el cajero automático.
Y la puta familia,
que requiere indemnización
por daños y prejuicios
tras años de abandono y desidia.
Por eso y por mucho más,
reviento el cráneo de ratas postradas en carrozas
con disfraces farsantes,
en este el carnaval denominado humanidad.
Por eso y por mucho más
imprimo mis sesos
en la pared del papel
y hayo la paz.
Sólo cuando nace el poema...
bajo la vulva resentida
de aquel puente
llamado soledad.
Dormito todas las noches
ceñido al recuerdo embriagado,
tras los beodos barrotes
de ávidas botellas de cristal.
En la penumbra,
la tierra del olvido encaramase
por suntuosos billetes manchados en sangre,
mientras fumo las colillas
de dioses bastardos
y escupo el vómito
sobre cruces forjadas
por lágrimas de metal.
En ocasiones ella, me tiende sus manos,
pero muchas más veces
pienso en librarla
de las garras de la ira,
ya que el excremento a la deriva del alma
es mio y de nadie más.
Y muerdo con rabia tempestuosa
hasta los nudillos,
la mugre suscrita a las uñas
de la sucia inseguridad.
Entonces lubrico un poema
con la sangre
de la arteria del martirio,
y lo arrojo al mar.
Tras él,
la oquedad presuntuosa de los rostros
que observan en la superficie
de aquel otro puente solemne
llamado sociedad.
Arde el televisor,
como también arde la mujer indigente
en el cajero automático.
Y la puta familia,
que requiere indemnización
por daños y prejuicios
tras años de abandono y desidia.
Por eso y por mucho más,
reviento el cráneo de ratas postradas en carrozas
con disfraces farsantes,
en este el carnaval denominado humanidad.
Por eso y por mucho más
imprimo mis sesos
en la pared del papel
y hayo la paz.
Sólo cuando nace el poema...
miércoles, 1 de octubre de 2008
PERRO RABIOSO
PERRO RABIOSO
Suelo escupir la ira entre espuma
sobre la orina del asfalto
y resbalar con sus pasajes
una y otra vez.
Suelo constreñir mientras duermo los dientes,
hasta hendir sus raíces
en la vulva de mis pómulos,
y horadar dos sueños mas abajo
el cráneo del gaznate también.
Yacía aplastada la suela del alma
contra una lata de cerveza
y en ella ahogada la desidia
del presente y del ayer.
Debí ser el perro rabioso
que escudriñó con el olfato el rastro del olvido,
y derramó sus putas garrapatas
en el rugoso y sucio papel.
Y observé en la perrera,
a lánguidos camareros
apostar sus carcajadas al póquer
en la cresta del farol.
Que inoportuna la muerte
más su lengua deshidratada
que lamía los atributos de una botella
y su húmeda intención.
Y arbitrarias las horas
urgían desangrando la agonía
con su afilado espolón
mientras el perro
descarnaba el hueso nocivo de la espera
y aguardaba su turno...
Suelo escupir la ira entre espuma
sobre la orina del asfalto
y resbalar con sus pasajes
una y otra vez.
Suelo constreñir mientras duermo los dientes,
hasta hendir sus raíces
en la vulva de mis pómulos,
y horadar dos sueños mas abajo
el cráneo del gaznate también.
Yacía aplastada la suela del alma
contra una lata de cerveza
y en ella ahogada la desidia
del presente y del ayer.
Debí ser el perro rabioso
que escudriñó con el olfato el rastro del olvido,
y derramó sus putas garrapatas
en el rugoso y sucio papel.
Y observé en la perrera,
a lánguidos camareros
apostar sus carcajadas al póquer
en la cresta del farol.
Que inoportuna la muerte
más su lengua deshidratada
que lamía los atributos de una botella
y su húmeda intención.
Y arbitrarias las horas
urgían desangrando la agonía
con su afilado espolón
mientras el perro
descarnaba el hueso nocivo de la espera
y aguardaba su turno...
MIENTRAS LEÍA A PANERO
Oh poema que neutraliza el coito,
y el coito,
la vendimia del orgasmo.
Oh pluma,
que despellejas la soledad,
convirtiéndola en tumulto
derramado en la página.
Oh desdicha anclada
en un atisbo velado.
Oh martirio
que rebuzna día tras día
cuando nace el día.
Oh inspiración
que vence al sueño
en la penumbra.
Oh áspera lengua del sueño
que relame la vagina al insomnio.
Oh poeta que defeca
el excremento hacia dentro.
Oh excremento que se posa en la página
a pie de pluma.
Entretanto,
el hambre "guisa" en millones de hogares,
y canturrea hipócritas nanas
a niños famélicos de ilusiones.
Y yo,
hipnotizado,
leo y releo a Panero
mientras la vida se escurre por mis manos,
hacia la vulva del poema.
y el coito,
la vendimia del orgasmo.
Oh pluma,
que despellejas la soledad,
convirtiéndola en tumulto
derramado en la página.
Oh desdicha anclada
en un atisbo velado.
Oh martirio
que rebuzna día tras día
cuando nace el día.
Oh inspiración
que vence al sueño
en la penumbra.
Oh áspera lengua del sueño
que relame la vagina al insomnio.
Oh poeta que defeca
el excremento hacia dentro.
Oh excremento que se posa en la página
a pie de pluma.
Entretanto,
el hambre "guisa" en millones de hogares,
y canturrea hipócritas nanas
a niños famélicos de ilusiones.
Y yo,
hipnotizado,
leo y releo a Panero
mientras la vida se escurre por mis manos,
hacia la vulva del poema.
ORUGAS DEL TIEMPO
Ya no quedan días,
donde las nauseas
solían eludir el puñal
que apuñala las palabras,
tras la empuñadura del mal.
No persisten ya sonrisas
tras iconos de confite.
Sólo llantos apergaminados
con los dientes podridos por la escoria de la vida
inhumando ilusión y fe.
Yo degollé a un dios
hendido en la penumbra de la falsa esperanza.
Incineré su trono tapizado
de idiotez aterciopelada.
Bebí del vino
derramado por el sumidero del infierno,
que esputa una cañería de plomo existencial.
Y brindé con el diablo a las puertas de la nada.
Niños sesgaban sus rodillas, los sesos
y el mañana
en tricheras de cristal.
Tras ellos, su infancia
y la incertidumbre
exhalada por la frente de sus cráneos
devorados por las orugas del tiempo...
donde las nauseas
solían eludir el puñal
que apuñala las palabras,
tras la empuñadura del mal.
No persisten ya sonrisas
tras iconos de confite.
Sólo llantos apergaminados
con los dientes podridos por la escoria de la vida
inhumando ilusión y fe.
Yo degollé a un dios
hendido en la penumbra de la falsa esperanza.
Incineré su trono tapizado
de idiotez aterciopelada.
Bebí del vino
derramado por el sumidero del infierno,
que esputa una cañería de plomo existencial.
Y brindé con el diablo a las puertas de la nada.
Niños sesgaban sus rodillas, los sesos
y el mañana
en tricheras de cristal.
Tras ellos, su infancia
y la incertidumbre
exhalada por la frente de sus cráneos
devorados por las orugas del tiempo...
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