BIENVENIDOS

Tras eyacular sobre la quietud de la palabra,

tras sacudirse la mueca el vibrar de las nueces

se adhiere el clamor al tejido.

Es el flujo que vierte a secuencias

los grumos que transfiere el vocerío anexo a la sangre,

la trampa del nombre escupiendo cepos

bajo el vaivén nodriza del drama que acontece…

Una lápida sobrepuesta en la piel de la tierra

es el llanto de la poesía

en la boca de estas páginas.

Bienvenidos…


Tom Waits inmortalizado en pasteles

MOON IS THROLL (Montserrat)

MOON IS THROLL (Montserrat)
Un cuadro en pasteles para Cesc Fortuny y Marian Raméntol inspirado en la música de O.D.I , y como no, en la amistad

lunes, 30 de marzo de 2009

POR EXTIRPARLE EL CLÍTORIS A “SUPERNANNY”




La media noche.
Las heces que tatúan la palabra “Rosebud “
en el pubis del trineo
mientras me suicido…

Violar al corcho.
Circundar con la amnesia del hígado
sus anchas caderas.

La inhalación entrecortada del monóculo
está pariendo ojos
en techumbres borrascosas de ceniza.

Bajo el embozo,
hay dioptrías que esputan la leche por los senos
sobre el balde infestado de embriones.

Sueños.
Esa densa sustancia.
Niños muertos
por el sepulcro del sonido.

Mañana,
el ano volverá a ser ranura
para insertar monedas.

Una procesión de huesos sacro
allana la tierra previamente.

La zanja se prostituye.
El alambre erecto de una percha, profundiza en la piel.
Fosas nasales,
amamantan al oxigeno que se masturba
sobre el tálamo del polvo.

Arquitectura demolida de la ingenuidad…

El infante en busca y captura
tras el calabozo motorizado del espejo
por extirparle el clítoris a “Supernanny”,
por escupir sobre las grietas,
sobre esa cierta estupidez progenitora
que tensa la goma del ciclo…

martes, 17 de marzo de 2009

DOWN BY LAW (A Cesc Fortuny y Marian Raméntol)

DOWN BY LAW

(A Cesc Fortuny y Marian Rámentol)


A Guernika,
le diagnosticaron esquizofrenia bolchevique
en esta mierda de mundo…

Entonces, los quistes con pasamontañas
trazaron grafitis, en las paredes limítrofes
del esfínter de Oddi
con sprays lacrimógenos.

Al poco,
se contorsionaron las tenias
por el mimo atildado de un batallón
de estropajos de níquel...

Ven.
A lo “Down by law”.
Huyamos por entre las ciénagas
de algún estado podrido al sur del alma,
bajo la inmolación sonora
del “Real Gone” de Waits.

Descorcha estos hombros de mármol,
inhumados por la ansiedad
del receptáculo que los sostiene.
Cabalga al trote sobre el caballo obeso de cieno.
Aplasta la pus del forúnculo irritado
que se aferra ígneo, en coma amniótico, a los muros del alambique.
Derrama el peso sobre la herradura forjada con el caldo cirrótico de la uva,
entre los sueños elípticos del “Hada verde”(Absenta)...

Existe un submundo,
donde espantapájaros de cerámica,
escupen trozos de carne salpimentada
con la censura y el excremento de las palomas,
sobre el esguince inflamado del bisturí, verdugo ejecutador.
Cesárea del poema.

No estás sol@.
Siempre habrá un Roberto Benigni asando la liebre,
previamente empalada a través del ano
por la arteria disecada de la broza,
mientras masticamos con metástasis de retina
el libro de relatos cortos
que nos concede el cetro de la muerte…


Ánimo compañeros…

domingo, 15 de marzo de 2009

LA CUERDA DE LA EXISTENCIA Y EL NUEVO BURGUÉS QUE SE PUDRE ENTRE SU IGNORANCIA





Muchos, permanecen ahí arriba.
Saborean con rubor el mercurio recluido en los nudillos
tras el hálito sudoroso de la momia
que regenta el mostrador taxidermista del insulto
y perpetúa a golpes el ruego estéril de los labios.

Mastican bolas de alcanfor,
más las heces que vomitan los cirros quirópteros,
sobre las alas mutiladas del viento.

Se resquebraja la apatía
tras el zambombazo trasnochador de la sartén
contra el dolmen bucal que chulea con orgullo de aluminosis.

El dolor emerge a ras de esputo
entre la umbría y el marfil astillado de los dientes.

Los colmillos de hormigón carecen de estructura.
Se revaloriza el ego,
se acurruca entre el sudor insultante de la mano
y las caderas vaporosas que perfilan con la hormona disparada del cincel,
el calor curvilíneo de la empuñadura…

Otros rapelan contraproducentes,
borrachos de toda irresponsabilidad.
Asidos a una cuerda enmarañada
en el sentido que un batallón de agujas de arena,
imprime sobre el agujero de la bota
que maquilla con socavones la salobridad del estiércol.

Y fornican los cabos de la mecha.
Por un extremo, las obligaciones del nuevo burgués,
podrido entre su ignorancia
como la “o” de un canuto jamás exhalada.
Por el otro, lo que se supone los derechos del individuo
inmortalizando las cicatrices de la autoestima.

La dignidad del hombre,
es el lazo que jamás podrá sostener el peso de la humillación
que imprime la ponzoña del prójimo…

Las lámparas rojas se hacen latentes
sobre la cubierta de sábanas blancas
que techan el pundonor del avance en circulo,
en un canódromo de gatos.

El prejuicio de las piedras,
impacta contra la lapidación de la carne
a través de la suspicacia de la murga que hipoteca los sentidos,
bajo el mando suntuoso del pentagrama vejatorio de la existencia
y sus verjas electrificadas.

Mientras, el falo se sacude ignorante el egoísmo,
encima del ovulo que se auto flagela
en el reflejo punzante de las cuchillas.

Y se repite la historia de siempre.
La del que comienza acumulando grasa
conectado a los senos amorfos del origen,
para subsistir en este carrusel de cadáveres
desplomados desde la boca,
hasta el sarcasmo de la zanja…

martes, 10 de marzo de 2009

IDEALIZA, IDEALIZA SOBRE MI ESPERMA (no es lo que era)



Idealiza sobre
este puerco
que tienes delante
y la pluma
que segrega semen,
esperma muerto
en la inflación vaginal
de la palabra.

Idealiza
sobre el hueso
roído por la desidia.
Agravio canicular
tras la úlcera que rentabiliza
la inquina del ayer,
bajo el mullido gangrenado a cuatro patas,
que apolilla las nalgas y el correctivo del vagabundo.

A cerca del párvulo gimoteo
que impacta contra el tupido porvenir
tras las rejas inmutables
del estupro.

Tritura
con tu boca baldía,
la ignominia
e ingenuidad
combinada
con tus heces.

Escupe
calavera estéril.
Sobre el asfalto almibarado
con sobredosis de anestésicos,
que surcan bajo el vientre de la rata
las cloacas enmohecidas del abandono.

Lija el fetichismo escarpado de tu lengua
en el vaho
de la flema,
y saborea
lo que eres...

miércoles, 4 de marzo de 2009

¿DE DONDE COÑO HA SALIDO ESTE POEMA?



Por entre las encinas abruptas del esófago.
En medio del llanto hecho mucosa impenetrable,
se despoja un valium
de sus harapos plastificados.
Transparencia voluptuosa.
Bóveda que lo inutiliza.

Y fecunda el letargo,
mientras se prostituye receptivo
en la peana a medio ilustrar
que se auto cincela las mejillas,
en los establos de las entrañas.

Ya no se puede ni dormir,
en este mundo de locos…

La úlcera como bola de papel.
El encierro de la vergüenza a través del arrebujo.
Contorsión en actitud fetal
tras la libido irónica
que escarba entre el líquido amniótico de la metáfora
para saciar su sed.

Donde yacen sin síntomas de laxitud
los colmillos de la desesperación,
hendidos en las fibras del cáñamo
junto al énfasis ensamblado del poeta.

La visión estresada de los cuerpos,
las fatuas sonrisas.
El campo de tiro que se autolesiona
mientras encañona al veinte triple de la retina.

Se incrusta el desprecio en los émbolos radiactivos,
vierten cubos de nitrato
en la punta de la nariz que así mismo rifa sombras,
sobre el hocico asesino de la estirpe.
Acido sulfúrico de la especie humana.

Las palabras juegan al poker
en los socavones envueltos de caries, bajo las muelas.
Alegoría seductora
que se masturba sobre ese viejo tapiz sin hueso,
anclado entre paladares de terciopelo a la umbría del farol.

El verbo se desentiende del pretérito,
en la taza del wáter de los recuerdos…

Albedrío del tabaco.
Compraventa de un liguero de ceniza
en el night club de un cenicero.
Las encías sangran de dolor.

Los raíles trafican con la trayectoria
de una locomotora que transporta el suicidio del verso,
en los vagones epilépticos de la existencia.

Gárgaras suplican misericordia,
hierven tras las mentiras inoxidables del puchero,
donde fornica la pus de la gola,
con la ignominia espatarrada del insulto.

No será por el calor epidérmico
que desprende la vereda
a ras de la frigidez descoyuntada de las vías.

Allí donde una máquina de tatuar, tatúa cicatrices,
e inmortaliza coartadas en la dermis de las piedras.

Donde despedidas metálicas se hacen latentes
en el interior de la jeringa,
tras inocular la coalición de llantos de vapor,
en las nalgas violadas del firmamento.

Y se desploma el crepúsculo por la soga de la noche,
al comprobar que hoy, no ha salido el sol.
Que no ha hurgado con sus rayos
en las axilas de mis ventanas,
mientras me pregunto…

¿De donde coño ha salido este poema?

jueves, 26 de febrero de 2009

QUE SE JODAN AHÍ FUERA...APLAUSOS





Una botella de vino
exigua de ideas.

El final vence al principio.

Tal como lo hace la vida…

La broza
se inyecta azufre
en los suburbios frondosos del pecho.
Oculta tras un bosque toxicómano.
Aras ancestrales podridas
bajo bóvedas con las traviesas famélicas de optimismo.
Nervio principal de la fronda con hemorragias,
sabia voluble sobre la cuchara que se retuerce de dolor
por la contorsión telepática de la herrumbre.

El cenit de un puente
padece artritis reumatoide desde los cimientos.
Hernia discal del lapso
en el confín de la noche.
Monóculo del alba
desvirgado por la radiación de la tormenta.

Nos ciega el vomito acerado del futuro.
Esa cierta sobredosis de abstinencia,
obelisco estresado que penetra el ano de la demora.

Todo anhelo pende unido a los pezones del fracaso,
litoral sugestivo de la hormona,
balanza que vierte secuencias de la vida al vacío
bajo la tutela irresoluta de la distancia.

Un tsunami hidrófobo,
golpea con dureza el despeñadero
tras las hendiduras de las manos
y ensucia los tobillos de la página.

Las intuiciones,
tarde o temprano cobraran vida.
Telequinesia globular,
inmolación desde el bombeo de la entretela
hasta la vagina dilatada de la herida.
Mangoneo de ciertos tendones de papel
sobre el horizonte escarlata del antebrazo.

Adagio equino de sal
que pisotea las úlceras de los ojos.
Se desboca
la flema hipócrita avinagrada.
Morfología y arquitectura del guiño
tras la prensa gallarda de los párpados.

No somos machistas,
tampoco feministas.
Solo suelas de goma obturadas,
entre los colmillos del engranaje
que nos destripa en los reservados de la cuneta.
Cenefa parda de tacones, traspié
que moldea los bronquios del asfalto.
Las aceras sufren de pulmonía.
No somos nada…

Se desploma la orina por los genitales del espejo.
Gualda insignia,
reverbero ególatra ante la bofetada y brillo
de la luna que os observa.
Deshonra intrincada que advierte
la viabilidad profana de la metáfora.
Como el desagravio bucal que proporciona
el émbolo del palillo mientras desvirga la ambigüedad
que se masturba entre los dientes.

La cobra erecta hasta los colmillos
nublados de narcisismo.
Cristales rotos, cardo del anagrama
que cae desde la vejiga de la imagen…


Un somnífero elíptico
desarraiga bostezos,
de las huellas dactilares
de la esencia.

Aúlla la ceniza erguida,
tras violar el pulmón del lobo irreflexivo de cerumen,
que puebla los locales insonorizados
de los oídos…


Asido a la fuerza de la palabra,
un sonajero tribal
perfora el himen tupido del silencio en la sala.

-Que se jodan ahí fuera-,
me digo entonces.

Aplausos…

martes, 17 de febrero de 2009

COMO UNA PISCINA CON SOBREDOSIS DE ABANDONO


Mora un batallón de castigo,
bajo el sarcófago de las entrañas.

Voluntad
............ irrefutable
.......................... de las horas.

Una caja de bombones rellenos de arsénico
desmenuza la prosa efervescente
de la síntesis homónima del periodo.

Almibarada araña la arcilla
con uñas microscópicas,
las lentes de contacto del futuro.

Las aceras beben de sus propios colectores
a través del alambique pélvico de los cuerpos.

Cálamo
..........de células
....................... embrionarias.

Yace una piscina con sobredosis
de abandono.
Lengua carente de alardes y júbilo,
lamiendo la saliva de los bordillos.

Matriz del subconsciente
acurrucada bajo la broza.

Bráctea tetrapléjica
que puebla la laguna…

miércoles, 11 de febrero de 2009

TODOS Y CADA UNO DE NUESTROS CEREBROS, SERÁN INTERROGADOS DÍA TRAS DÍA POR UN SOTANO DE LA GESTAPO...





No hay razón objetiva
que justifique
la convulsión disonante de los maléolos.

No hay razón para alarmarse.

Es cierto.
Habita una rata de peluche inalámbrica
en la cloaca de alguna esquina teledirigida
del bulbo raquídeo.

Recogimos hace ya mucho, el galardón de un cheque sin fondos,
a manos de ese clown sonámbulo
que gestiona entre el suicidio del pitillo
una tómbola de ceniza.
Reja cefalea
tatuada por onzas de musgo lúbrico
en los urinarios del área motora del lenguaje hablado.

Destripamos músculos de ropa, porciones de envidia.
Visualizamos imágenes de células anoréxicas
que devoran los cimientos de un cadáver.
Andamiajes renqueantes de la bilis sobre el espejo.
Alegoría tridimensional del cuerpo, expuesto al vacío
desde el ático de vuestra bulímica conciencia.

A la muerte asfaltada se le desploman las claraboyas
sobre la radiografía de una sonrisa.
Barranco y ventosa del eco
que escupe la tráquea de una barra de labios.

Sábanas extendidas
frente a los ojos tuertos de un sol con equimosis.
Efluvio del esperma sobre el ombligo hipócrita del aire.
Sucedáneo oculto en el barrizal melancólico de un ropero…

Hay una llave
que oscila vuelta y media sobre si misma
a través de la vulva engrasada del desengaño.

El falo metálico languidece
ante el credo opaco de la herrumbre.

Ramos de amapolas de opio
tronchan la arteria del polen
sobre un rompecabezas de esqueletos.
Se acurruca junto al cieno y la mueca ambigua de las lombrices
lo que queda de un suspiro poliquístico.

Es en el pozo de la mentira
donde reside la carne
bajo el alter ego de las sombras.

Donde perecen los cerebros borrachos
por la supuración vaginal
de una jauría de píxeles toxicómanos
que cuadriculan el disfraz esférico de los globos oculares…

Hemos devorado con nuestros colmillos de éter
una tonelada de mazorcas informativas con condilomas.
Lo único que realmente importa
es lamer vía satélite el cañón de un revolver Beretta
después del telediario de las nueve.

La cremallera del recto sufre piorrea por estrés.
Se descarrían sus dientes
entre el carbón y lo venéreo de las nalgas
de una pira motorizada con el carné de la abundancia.

Hay una caja fuerte en el diván frente al TV.
La clave numérica que se nos asignó
sufre hemorragias de mercurio.
Las moscas verdes que pueblan el intestino sacian su sed.
No quedan tubos de hemoal
en las farmacias de la ética.
Tampoco capsulas de viagra para la flacidez del espíritu
que nos sostiene…

No hay razón para alarmarse.

Todos y cada uno
de nuestros cerebros,
serán interrogados día tras día
por un sótano de la GESTAPO
mientras las ventanas y el vahído de los ojos
arañan el marco de la autoestima que se resiste…

jueves, 29 de enero de 2009

EL KAOS QUE TE PROPORCIONA SABERTE VIVO

EL KAOS QUE TE PROPORCIONA SABERTE VIVO


Nos sabemos obreros de la existencia.
Dueños del prójimo.
De sus labios erectos por el extremo y comisuras.
De la luz. Electrodo que agrieta
la chapa de los párpados.

Del mismo modo, sabemos,
que al inhalar la mugre
se marchitan las mucosas.
Penetran estacas, sesgan la cornea,
naufragan bajo el bello desplomado del cuero.
Regadío empalagoso de masa encefálica.

También, de amasijos de carne esféricos, cutáneos,
dermis bajo el poro, pústula, llantos de suicidio
que arropan escollos óseos.
Inclemencia antinatural que inhuma la mueca,
que escupe luciérnagas
a través de la ignominia húmeda de la fosa
tras la sombra de un campanario.

Pulsión de los dientes,
reventón de luz que cede la garganta al filamento,
línea trifásica, ungüento sobre el fusible del escroto.
Mentiras…

Sabemos
que aquel día,
las cuerdas bocales anexionaron la flacidez a su organismo.
Habitaban destensadas.
No albergaron la fuerza suficiente
para perforar los tímpanos rencorosos
del pérfido espermatozoide con el alarido,
y el mismo, eludiera el ovulo.
Pasara de largo…

Pedúnculo que desvirga epitafios,
solicitud de clemencia
entre coágulos de llantos
que brotan de la misiva.

Apéndice que estalla pútrido
en el pueril intestino
y expele el cuerpo
hacia las fauces babeantes del gusano…

El edificio de una plegaria
se derrumbará sobre la carne cuando mueras, cuando dejes de existir,
mientras lagrimas ajenas
arañan la respiración del asfalto.

¡ Bebed las llagas del útero,
madre del creador !

Dejad de respirar bajo la losa lóbrega
de un diluvio etílico.
Resucitad al séptimo desconsuelo,
lamed el excremento de vuestros sesos
ungidos sobre el lomo carcomido
de la cruz de la vida…

martes, 27 de enero de 2009

ONOMATOPEYA OPIÁCEA DEL VACÍO

ONOMATOPEYA OPIÁCEA DEL VACÍO


Debí ser sólo semen.
Permanecer ahí. Quieto.
No cruzar el umbral evolutivo.
Rúbrica de soledad asida al pulso.
Derramada sobre el perímetro virgen de una servilleta de papel
que aplasta las fibras relegadas al olvido.

A salvo de ti, de mi aliento.
Del golpe en seco de la costilla
sobre estas lagrimas en llamas, fragmentos del muro acartonado
que divide dos ventrículos de hielo.

Y no caminar de rodillas.
Tránsito, rótulas hendidas en el fango del alma.
Hoja afilada de espadas
que degollan el tiempo.
Senda que conduce a la onomatopeya opiácea del vacío…

Ovillos de estiércol
penetran el ano de agujas
con restos de carne y aullidos en la cúspide del vértice.
Remate de oculta sonrisa
estanca, pátina de la herrumbre
que fecunda sangre y corriente.

Palomas ciegas revientan el cráneo contra mi pecho.
hilvanan con los restos de sus picos,
la teoría del bienestar, que destila una mueca
por entre los muslos incandescentes del averno.

A veces, la soledad quiebra su anatomía
en dos segmentos. Rompe aguas sobre las fosas nasales.
Muestra la medula que retuerce el delirio
cual deslizadero divulgativo.
Expectoración erguida de alambres
que circundan el pasado…

Atributos húmedos arden
a través de la hojarasca y sus entrañas.
Esbozo de una boca que vomita grasa, coágulos de muerte,
afluente bermellón de las muñecas.
Beso afilado del recto de la botella.
Metamorfosis, nalgas de cristal, arma negra…


Soy el tendón que no quiso replegarse hacia la axila.
Soy el que rodea bífido el cuello
del ser que quisieron que fuera.
Amarrado a una viga de ceniza aguardo,
mientras el suelo engendra
en el útero hipogénico, socavones…

domingo, 25 de enero de 2009

BARFLY (Bukowski)



BARFLY (Bukowski)


Pregúntale al polvo
viejo borracho,
que golpeas conceptos de cristal
sobre la barra del bar
acuosa de recuerdos, náuseas
y miradas.

A lomos de una epístola el vómito,
la sonrisa del delirio
y carcajadas interceptadas
por la mundología de una arcada
viejo borracho.

Contoneo nocturno
de nalgas furtivas a la deriva
por Western Avenue,
tras ellas, las palmas de tus manos
zambullidas en tinta y vodka 7up.

Cerveza en el hipódromo
de Hollywood Park
diseminada con zozobra
de la primera
a la última carrera.
vino balsámico preceptivo
hacia el fin,
con Linda Lee.

Unos versos de amor a Marina recostados
en tu maquina de escribir manchada de Oporto
y desorientada en la penumbra de otra resaca más,
en alguna habitación barata de Bunker Hill.

El busto del rostro arrugado
con un puñal en el gaznate
esculpido con las manos suicidas
de Linda king.

El bosquejo del grito perpetuo,
suicidio de los versos
que exudan tus manos
mientras viertes poesía.

Descansa en paz...

lunes, 19 de enero de 2009

ASÍ ES COMO LO SIENTO

ASÍ ES COMO LO SIENTO



Así es como se amalgama la tierra
con el fango del alma…

Corcel que eyacula estrías
desde el tañido hueco de la herradura ,
hasta el páramo
sin raíces de la piel.

Es así
como hienden el martirio las espuelas del hígado
en la tibia quebrada de la palabra.

Poro entre hueso y carne.
Esqueje, secreción, tortura que concede el tuétano
a través de la artería ósea
sobre el sacro del papel.

Mas dos puntos luminosos
trituran la senda escarpada del tiempo.
Dualidad que emerge y destello,
de una línea imaginaria.

La astucia del arquetipo
se mide a si misma, al trepar con vehemencia
el muro que erige un espejo
tras la oquedad de una fosa velada.

Atalaya titubeante del ser
que nos da la bienvenida
en la cresta intrínseca de la estirpe.

Virus inherente del juicio.
Estertor absorto del raciocinio
practicando sexo anal,
con gélidas astillas fálicas
de cristal.

El avance y ascensión sobre hordas gástricas.
Desasosiego atronador de blindados
que forjaron la coraza
en remansos de ira y hiel…

Y sopla un viento inequívoco. Resentimiento
que despelleja de los pulmones
pedazos de alaridos y lágrimas.

Moléculas y esquirlas en el aire
que golpean el cartel
de un motel abandonado,
a orillas de las tierras del deseo
que inhuman el alma…

viernes, 16 de enero de 2009

AL DIOS QUE NUNCA REZA (DUETO)

Giacomo Sonaglia.
AL DIOS QUE NUNCA REZA

(dueto Joan Port y Jaume Vendrell)

Joan
Jaume



Al dios que nunca reza,

al pulmón que exhala

inmisericorde la muerte,

renuncio desde el blanco que derraman

los ángeles caídos

sobre la tristeza del mundo,

a tu perdón.


A través del excremento

que se forja en el vientre.

Desde la vejiga estrangulada

por las manos encarnadas de la sangre que escupe

la sonrisa del clavo.

Espigas y el llanto exabrupto de la hambruna

caen como el desecho del poro

en las llagas bosquejadas de la frente que se pudre en orín.


Bífida lengua enroscada

mordiendo sobre un cuello

mis parpados caídos,

la próxima serpiente dentellea

sobre la carne del ocaso

la arteria de sangre del amanecer.


Angustia al trote sobre la existencia y el tropel en el exilio.

Plegarias bajo altares de cartón.

Arcada que emerge atravesada en la garganta

junto al pellejo de la hostia prescrita

y el filamento inconexo

del tanga episcopal.


Para el dios que nunca reza

y entre las llamas de una iglesia

pesebres moribundos

niños famélicos y negros succionando

la costilla de hambre del mundo.


Tras el ultimo puñal suntuoso que sesga la carne aterida.

Tras el tímpano fecundado por la hipócrita campanada.

Eucaristía. Fusión de las garras del diablo con el falo

que derrama el esperma sobre la última oración


Quizás otro diluvio

quizás otro pastor jadeando

sobre el vello púbico de una virgen

ante el cristo de la resurrección


Quizás a través del himen perforado

por la cruz podrida y la salobridad de la orina del caído.

Quizás por la carcoma que eyacula sobre la castidad del útero

tras devorar la membrana,

nazca un nuevo dios…

miércoles, 14 de enero de 2009

ES INUTIL, LECTOR

ES INUTIL, LECTOR


Aún cuando la garra del alma enarbole una antorcha,
sobre ese soplo que arroja sentencias,
en la gruta áspera que rastrea la placa del cuello,
no hay lugar en la arista recóndita del poema
que aloje el rechazo volátil del residuo.

No trates de entender estupido lector.
Ni desvirgar el ego empotrado en la corteza
con las fauces babeantes de la estrofa.

Ni siquiera intentes gestionar,
el naufragio de la existencia aferrada a la viga de los sueños,
para luego escupir sobre esos labios sombríos
por tantas ausencias y suspiros.

No con la marea alta y salada del oráculo,
que ahoga con zozobra el paladar…


Y cruje la alarma ensordecedora del tiempo.
Y exprime pulpa y refrigerio
de cien lingotes de oro.
Hasta ungir el saldo
en la zanja de voces, que succionan el vientre utópico
del cráneo.

Es inútil estúpido.

Tanto que ya es tarde, para tensar
la piel reflectante del timbal,
que vierte hacia el vacío el eco del ojo,
tras la cola del esperma que se desborda
por la balda humilde del ombligo…

sábado, 10 de enero de 2009

A TRAVÉS DEL PELLIZCO DEL LETARGO

A TRAVÉS DEL PELLIZCO DEL LETARGO (A Marian Ramentol)



Esta vez fue la pesadilla,

que a través del pellizco del letargo,

sobre el hedor de a diario de un bostezo,

deslizó el ardor de nalga y pecho

por la arcada escarlata y húmeda de la vena

hasta desatender la materia.


Y aún yace sobre el tálamo del olvido

la carne existente con el ojo entreabierto,

hechizada por el rumor del flujo y los recuerdos,

volumen caprichoso

y renqueante del río.


Lo que quedó entre los parpados,

filtró la epopeya

por entre la luz copiosa del desasosiego

que abandonase bajo el candil por la corriente.


Y extendió desdichado un espejo sus manos,

sobre el reflejo sonámbulo del agua

tras las sombras de grietas y afluentes…



Extirpa y vierte la arteria, bajo los mandos del caudal y sus garras,

la lengua manchada de ceniza y pólvora del labio,

hacia la omisión rencorosa de un océano.


Donde a sus pies día tras día,

cae el ocaso por el peso de la sangre evaporada sobre el lomo,

hasta engullirlo el horizonte

por no comer pelos como herejía…






Lo prometido es deuda.